Mes: enero 2016

El anuncio de la construcción del socialismo en la RDA

(Traducción de la entrada Otto Buchwitz: Das größte Erlebnis meines Lebens del blog Sascha’s Welt)

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La decisión de construir el socialismo en la RDA fue un logro largamente ansiado por la clase obrera alemana. Que esto sólo ocurriese en la RDA y no en Alemania Occidental se debía a que en la RFA los antiguos nazis habían accedido de nuevo al poder y, bajo la protección de las fuerzas de ocupación occidentales, sobre todo de los EEUU, se había continuado con el capitalismo del imperio nazi. Mientras que en la RDA los caciques nazis, los dueños de las fabrica y los latifundistas habían sido expropiados, en la RFA se empezó la remilitarización y la guerra fría contra los países liberados por la Unión Soviética. En el II Congreso del SED, del 9 al 12 de julio de 1952en Berlín, Walter Ulbricht presentó por encargo del Comité Central del partido la propuesta para empezar con la construcción planificada de los fundamentos del socialismo en la RDA. El delegado Otto Buchwitz, un veterano trabajador, escribió por aquel entonces en sus memorias:

El II Congreso del Partido Socialista Unificado de Alemania (Sozialistischen Einheitspartei Deutschlands, SED), del 9 al 12 de julio de 1952, fue para mí la mayor experiencia de mis ya 60 años de pertenencia al movimiento obrero alemán… ¡La construcción del socialismo! Walter Ulbricht justificó la gran proclamación de la dirección del partido de la clase obrera con las siguientes palabras:

“En consonancia con las propuestas de la clase obrera, del campesinado trabajador y de otros círculos de trabajadores, el Comité Central del Partido Socialista Unificado de Alemania ha decidido proponer al II congreso del partido que en la República Democrática Alemana se construya el socialismo de manera planificada.”

Un inmenso júbilo estalló en las amplias salas del pabellón Werner Seelenbinder­ con el anuncio de esta propuesta. Todos los delegados que en la República de Weimar o incluso antes, en la Alemania imperial, ya habían luchado por el objetivo histórico de la clase trabajadora revolucionaria estaban visiblemente emocionados. En mi larga vida había acudido a muchos congresos del Partido Socialdemócrata, fui delegado en el congreso de la II Internacional y había vivido muchos otros, grandes y significativos. Aquel día, sin embargo, era el más importante en mis décadas de actividad en el movimiento obrero. En la discusión puse de manifiesto mis sentimientos y mi inquebrantable creencia en la gran idea del socialismo, liberador de la humanidad…

…El objetivo estaba fijado, el partido y todo el pueblo estaban movilizados para trabajar en solidaria unión por la construcción del socialismo. Todos teníamos claro que la construcción del socialismo no sería ningún regalo. En el camino hacia nuestro objetivo no habría sólo rosas, íbamos a tener que trabajar sin descanso entre espinas. Al igual que en el periodo revolucionario del movimiento obrero alemán, a todos nosotros debe inspirarnos el mismo entusiasmo e ímpetu, gracias al cual nuestros mayores acabaron con las dificultades de su tiempo.

Fuente: Brüder, in eins nun die Hände, 1956. In: Der Sozialismus, deine Welt. Verlag Neues Leben, Berlin 1975, S.191.

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Esto avanza. 25 años de antisocialismo.

(Traducción del artículo de opinión “Es geht voran” aparecido el 31 de diciembre de 2015 en la portada del periódico Junge Welt)

Por Kurt Pätzold

serveImage.phpBonn, 7 de septiembre de 1987: Erich Honecker brinda con Helmut Kohl el primer día de su visita de estado en la República Federal Alemana.

Foto: picture-alliance/ dpa

 

Cada vez son más débiles y escasas las protestas contra las reinterpretaciones de la historia del estado germanooriental, pergeñadas por incansables plumas cargadas de odio. En esto también influye la fuerza de la costumbre, como en casi todo. De todas maneras, no hay perspectivas de cambio. El dicho “cuanto más oscura la noche, más brillantes las estrellas” funciona para cualquier concepción de la historia mundial (N.T. cuanto peor sean el resto de sistemas, mejor es el nuestro); es decir: a pesar de necesitar una mejora constante, hemos alcanzado el mejor orden humano libre y democrático posible. A la “derecha” o a la “izquierda” de este orden acecha el totalitarismo, esto es, los criminales Hitler o Stalin.

 

Nadie podría imaginarse que en esta República Federal hubo un tiempo en que las cosas fueron de otra manera. Para ello contamos con un libro de texto germanooccidental que se utilizaba a comienzos de los 70. Por tanto, lo utilizaban escolares que hoy en día serían abuelos y abuelas. A los autores del texto no se les podría imputar una intención que no fuera la de querer educar a la juventud de aquella época en favor de la RFA, pero el texto contenía un ejercicio de comparación entre los dos estados alemanes y sus condiciones sociales. Según una crítica de Sebastian Haffners, que se publicó el 19 de septiembre de 1970 en la revista Stern, en primer lugar se enumeraban las libertades de las que disfrutaban los ciudadanos de la RFA: libertad de comercio, de crítica pública, de posibilidad de elección entre diferentes partidos, de viajar y de emigrar, librarse de las dificultades de suministro y de la molesta propaganda. Después seguía el listado de las libertades en la RDA, como eran calificadas: librarse de temer por tu puesto de trabajo, de los alquileres abusivos, de la continua inflación, de la discriminación laboral de la mujer, de la molesta publicidad, la libertad de que los hijos de los obreros pudieran ir a la universidad. Tras esto, se les preguntaba a los alumnos: “¿Qué es más importante, la libertad de poder hacer una crítica pública o librarse de los alquileres abusivos?”

 

Por último, los autores citaban una entrevista a Ernst Bloch aparecida el 10 de octubre de 1969 en el semanario Die Zeit: “Ambos estados pueden aprender mucho el uno del otro”. También el filósofo marxista, como es presentado, hace una enumeración de las cosas positivas de la RFA: una atmósfera abierta, no hay miedo a los funcionarios del partido, no hay muro ni tiroteos en él, los problemas se pueden discutir, la existencia de una juventud inquieta que aspira a marcar su propio camino, la posibilidad de cambiar de gobierno. Los aspectos positivos de la RDA que enumera Bloch son: el mismo sueldo por el mismo trabajo, asistencia médica gratuita, medicamentos gratuitos, muy poca criminalidad. Finalmente se invitaba a los alumnos a hacer el siguiente ejercicio: “Recopilad recortes que informen sobra la vida en la RDA. Una vez se tenga gran cantidad de información es posible hacer un juicio apropiado sobre la vida en la RDA.”

 

Con este texto se llega a la conclusión de que sería impensable o muy difícil encontrar en 2016 en un libro de texto un ejercicio formulado de manera similar. ¿A qué se debe esto? A que en los últimos 25 años hemos avanzado todavía más en el camino del antisocialismo.

 

N.T. Este artículo no pretende dar credibilidad a la propaganda antisocialista de los años 70, sino mostrar que esta propaganda ha ido a peor y cada vez es más fuerte, ya que ahora ni siquiera se menciona nada bueno de la RDA. De todas maneras, las “libertades” de los ciudadanos de la RFA y de las que carecían los de la RDA, que son enumeradas en el libro de texto y por Ernst Bloch, en muchos casos no son tales o no son muy diferentes a las del estado socialista. Por ello, voy a hacer un repaso de esas supuestas libertades que había en la RFA a principios de los 70

 

  • Libertad de comercio: Había más libertad para enriquecerse a costa de los demás, de eso no hay duda, pero, al igual que en cualquier estado, el comercio estaba regulado y gravado.

 

  • Libertad de crítica pública: Había partidos políticos prohibidos y podías ser encarcelado o despedido del trabajo por tus ideas. Se podía criticar públicamente al jefe del estado y a los gobernantes, pero pocos se atrevían a criticar a sus jefes por miedo a ser despedidos. En la RDA quizás no había tanta facilidad para criticar (faltando al respeto) a los gobernantes, pero la gente podía hacerlo con sus jefes sin miedo a perder el trabajo.

 

  • Libertad de posibilidad de elección entre diferentes partidos: En la RDA también se podía elegir entre diferentes partidos. A pesar de ello, sus críticos alegan que todos estos partidos pertenecían al Frente Nacional y defendían el mismo modelo de estado. Estas críticas son ciertas, pero también sirven para la RFA, ya que tras la ilegalización del KPD todos los partidos con representación parlamentaria defendían la constitución y el modelo de estado, así como las alianzas internacionales. Por tanto, las mismas críticas que se hacían a la RDA también servían para la RFA.

 

  • Libertad de viajar y de emigrar: Es cierto que en la RDA conseguir permiso para viajar a un país enemigo era bastante complicado (al menos hasta los 80), pero eso no quiere decir que no pudiesen viajar a otros sitios. De todas maneras, no se puede negar que en la RFA tenían más libertad de viajar que en la RDA.

 

  • Librarse de las dificultades de suministro: En la RDA todos sus ciudadanos podían permitirse una alimentación sana. Había productos que en la RFA eran más fáciles de conseguir, pero también ocurría a la inversa. Las únicas diferencias era que en la RFA podían elegir entre más marcas del mismo producto y que había gente que por cuestiones económicas no podía tener una alimentación sana y suficiente.

 

  • Librarse de la molesta propaganda: Para la burguesía y sus voceros difundir su ideología no es propaganda. Negar que en la RFA o en cualquier otro estado haya propaganda es una falacia.

 

  • Una atmósfera abierta: Esta es la típica afirmación que no se puede probar empíricamente (porque es una tontería), pero que si la niegas te miran mal; “Ahora me dirás que en la gris dictadura burocrática de la RDA había una atmósfera más abierta que en la RFA.” El único sentido que le veo es que se refiera a que en la RFA había más drogas, eso nadie lo niega.

 

  • No hay miedo a los funcionarios del partido: Me imagino que la gente que temía que la echasen del trabajo por sus ideas sí que tendría miedo a los funcionarios del partido. También tendrían miedo los jóvenes que sufrían la represión de la policía. Es más, cualquiera que tuviese una ideología progresista tendría miedo del 40% de funcionarios de la RFA que había pertenecido al NSDAP.

 

  • No hay muro ni tiroteos en él: En primer lugar, a pesar de que el muro lo construyo la RDA (el Pacto de Varsovia), éste rodeaba Berlín Occidental, que pertenecía a la RFA. Así que, aunque no fuera suyo, sí que había muro. En segundo lugar, algunos de los muertos en el muro fueron ciudadanos de la RFA o murieron a causa de disparos de los guardias occidentales. Así que también tenían tiroteos. Eso sin contar los manifestantes muertos por disparos de la policía.

 

  • Los problemas se pueden discutir: Otra afirmación hecha a la ligera. ¿Qué problemas? ¿Discutirlos con quién? En la RDA los trabajadores podían discutir entre ellos cómo querían gestionar las fábricas y los puestos de trabajo. En la RFA eso no era posible.

 

  • La existencia de una juventud inquieta que aspira a marcar su propio camino: Me imagino que se referirá a la juventud que era reprimida, encarcelada y asesinada, si no, no entiendo esta afirmación. Menos mal que Ernst Bloch es un filósofo “marxista”, porque si no diría que los argumentos que utiliza son bastante irracionales y acientíficos.

 

La posibilidad de cambiar de gobierno: En toda la historia de la RFA el gobierno sólo ha estado dirigido por dos partidos, la CDU y el SPD, que defienden el mismo modelo de estado, el mismo sistema económico y la ocupación estadounidense así como la pertenencia a la OTAN.